lunes, 18 de junio de 2012

6/18/2012 06:54:00 a. m.

  • La brecha comercial de Nicaragua sigue creciendo, lo cual refleja que la economía sigue siendo de bajo valor agregado
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A pesar del fuerte crecimiento en las exportaciones de Nicaragua en los últimos años, las importaciones continúan incrementando la brecha comercial del país, lo cual amenaza la economía en el largo plazo.

Según datos oficiales publicados por el Banco Central de Nicaragua (BCN), en 2011 las ventas al exterior alcanzaron los 2,264 millones de dólares, mientras que las importaciones de mercancías (sin incluir zona franca) sumaron 4,863.5 millones de dólares.

Esa brecha de 2,599.5 millones de dólares representa un 35.62 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), valorado el año pasado en 7,297.5 millones de dólares. En 2010 la brecha comercial de Nicaragua con relación al PIB era del 30.67 por ciento.

Según el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2011 de la Cepal, el crecimiento de las importaciones se explica tanto por los requerimientos de la industria manufacturera como por un aumento del consumo y de la demanda de bienes de capital para el transporte.

“Otro factor importante en el incremento del valor de las importaciones fue el aumento de la factura petrolera”, agrega. El año pasado, según cifras del BCN, el costo de las compras de petróleo y combustibles incrementó un 22 por ciento en volumen y un 77.7 por ciento en valor, producto de los altos precios del crudo.

El economista José Luis Medal, sobre la base de los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), recuerda que Nicaragua tiene el déficit comercial con relación al PIB más alto de América Latina, después de Haití.

“Es un problema estructural que tiene Nicaragua que no es nuevo. Se creó en los años ochenta... Nicaragua tuvo prácticamente equilibrada su balanza comercial en los años cincuenta, sesenta y setenta. El déficit comercial se originó en los años ochenta y persiste hasta el momento”, explica.

Por su parte el economista Luis Gustavo Murillo, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Centroamericana (UCA), recuerda que por la nula producción de insumos, para la producción en Nicaragua, hay un vínculo estrecho entre el crecimiento de las exportaciones y el de las importaciones. “Lo lógico es que al producir materia prima, como café, necesitarás urea o saco, que son productos que no se producen aquí y son importados, aumentando los niveles (de importaciones)”, añade.

POCO VALOR AGREGADO


Murillo explica que mientras Nicaragua continúe exportando principalmente bienes primarios, esta brecha comercial no variará. “Todo lo que nosotros utilizamos para producir la mínima cosa, incluso en la parte agrícola, proviene del extranjero en forma de importación... compramos productos manufacturados con alto precio y vendemos productos de bajo valor agregado con bajo precio”, destaca.

“Una economía con bajo valor agregado, que vende productos agrícolas y compra productos manufacturados, va a tener un desequilibrio, y va a importar más de lo que va a exportar”, añade.

El catedrático de la UCA señala que el país ha perdido muchas oportunidades comerciales porque no cuenta con una política industrial ni con una política económica articulada para elevar la productividad del país, y por ende, aumentar las exportaciones.

Según la Cepal, el crecimiento del valor de las exportaciones de Nicaragua en los últimos años “se debe fundamentalmente al alza del precio de los principales productos exportados y no a un aumento significativo del volumen de ventas”.

BRECHA CONTINÚA EN 2012


Según el Informe Mensual de Comercio Exterior de Mercancías del BCN, correspondiente al primer cuatrimestre del 2012, la brecha comercial de Nicaragua alcanzó los 777.36 millones de dólares.

Durante los primeros cuatro meses del año las exportaciones alcanzaron los 932.26 millones de dólares, mientras que las importaciones (excluyendo al sector de zona franca) totalizaron 1,709.63 millones de dólares.

Según el informe, el déficit comercial creció durante el primer cuatrimestre del año 13.5 por ciento con relación al mismo período del 2011, a pesar “de la moderación observada en las importaciones”. El “menor dinamismo” en la tasa de crecimiento se debe “principalmente por menores introducciones de petróleo crudo, medicinas y productos farmacéuticos”, detalla el BCN.

El informe explica que en ese período la demanda de bienes de consumo creció 6.7 por ciento, mientras que la factura de petróleo, derivados y lubricantes creció un 0.58 por ciento.

El crecimiento de las importaciones fue impulsado principalmente por la compra de bienes intermedios (25.3 por ciento) y los bienes de capital (36.2 por ciento).

En el caso de los bienes intermedios “el aumento se concentró en bienes para la industria y materiales de construcción”.

La compra de bienes de capital, por su parte, fue impulsada por adquisiciones de la industria, principalmente en maquinaria, partes , accesorios y repuestos.

Asimismo, creció la adquisición de equipos de transporte. “Esto como resultado de la introducción de buses procedentes de Rusia y México, así como automóviles livianos y motocicletas, entre otros”, informó el BCN.

RIESGO A LARGO PLAZO


Medal afirma que mientras las importaciones se puedan financiar (principalmente remesas, cooperación e inversión), se descarta un riesgo a la economía en el corto plazo, “pero no deja de ser un riesgo en el largo plazo”.

Murillo explica que afecta la competitividad “porque el esfuerzo productivo es menor, se aminora, cuando se tiene que gastar mucho más en importación para poder generar una exportación”.

“Cuando se tiene un esfuerzo exportador menor que sus importaciones, no va a generar capacidad de acumular reservas internacionales y poder enfrentar una crisis financiera”, advierte el economista.