sábado, 16 de febrero de 2013

2/16/2013 10:24:00 a. m.
  • Latinoamérica se enfrenta a dos grandes problemas: altos niveles de informalidad y baja productividad


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó ayer sobre la alta informalidad laboral y la baja productividad en Latinoamérica y el Caribe, al presentar en Buenos Aires un informe sobre las “empresas sostenibles” en esta región.

“La alta informalidad combinada con la baja productividad son los dos elementos más desafiantes para la región”, dijo la directora de la OIT para América Latina y el Caribe, la venezolana Elizabeth Tinoco.

Aún cuando la región llegó a un índice de desempleo que está en mínimos históricos (6.4 por ciento), la tasa promedio de informalidad es del 47 por ciento, con algunos países que tocan una tasa cercana del 60 por ciento, un “problema estructural que se debe enfrentar con urgencia”, afirmó la directora de la OIT.

La informalidad, recordó, implica la precariedad laboral y la falta de protección social de los trabajadores.

“Si no se articulan las pequeñas empresas a las grandes cadenas productivas de valor no vamos a lograr salir del problema de la informalidad”, advirtió Tinoco.

La funcionaria de la OIT para Latinoamérica dijo que la región es, además, la “que tiene más baja productividad comparada con otras regiones, un problema que es también estructural”, y, en este sentido, reclamó políticas de incentivo para incorporar innovación en la región.

EL EMPRENDIMIENTO PREDOMINA


El informe de la OIT, presentado ayer en Buenos Aires, revela que en Latinoamérica y el Caribe el sector privado genera unos 200 millones de empleos, equivalente a 79 por ciento del total de puestos de trabajo disponibles.

Estos puestos de empleo son generados a través de 59 millones de unidades productivas, aunque la gran mayoría de esas unidades, unos 48 millones, son en realidad emprendimientos unipersonales.

El resto, 11 millones, son empresas de diversos tamaños, aunque la mayoría son microempresas, ya que son solo 2.5 millones de empresas las que cuentan con más de seis trabajadores.

“Todo este entramado de microempresas y cuentapropistas hacen por tanto un aporte fundamental en la generación de empleo en la región”, destacó Tinoco.

Desde esta perspectiva, en 2007 la OIT ha puesto en marcha una estrategia global para promover entornos propicios para el desarrollo de las “empresas sostenibles”.

Las denominadas “empresas sostenibles” son aquellas que “se desenvuelven en un entorno propicio que garantiza la viabilidad de estas empresas en el tiempo y su capacidad generadora de empleo de calidad”, explicó Tinoco.

El informe de la OIT destaca que el desarrollo de empresas sostenibles en América Latina requiere, entre otros aspectos, de seguridad jurídica, de la agilización de los trámites, de políticas económicas estables y del cuidado medioambiental.

BUROCRACIA GOLPEA


El análisis destaca, asimismo, la necesidad de impulsar áreas como el desarrollo tecnológico y la educación, el acceso de las empresas a los servicios financieros y la simplificación de la reglamentación para establecer negocios.

En este sentido, el estudio afirma que iniciar un negocio en la región puede demorar hasta 71 días en promedio, frente a los 12 días requeridos en países de altos ingresos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Asimismo, los procedimientos para pagar impuestos pueden demorar 497 horas en Latinoamérica y 186 horas en los países de altos ingresos de la OCDE.

Según la OIT, estos países de la OCDE invierten seis veces más en investigaciones y registran 51 veces más patentes que los países latinoamericanos.