4/30/2017

“Para mí estar en Nicaragua es como estar en la gloria”

Henry Duarte
De Costa Rica llegó a Nicaragua como un regalo. El 15 de enero del 2015 firmó  un contrato para ser el nuevo director técnico de la Selección Nacional de Futbol. Sabía que las condiciones que le esperaban no eran las mejores pero no le costó adaptarse: su infancia y su juventud lo había preparado para lo que se venía.
De niño fue vendedor ambulante y desde siempre amante del futbol. A los 18 años se inscribió para estudiar educación física en la Universidad de Costa Rica. Tenía que caminar tres horas diarias para asistir a clases porque no tenía dinero para el pasaje. Se graduó y viajó becado a Alemania, país donde al verse sin dinero trabajó cuidando ancianos en un asilo.  
Desde las gradas del Estadio Nacional de Futbol, el técnico que llevará a Nicaragua por segunda vez en la historia a una Copa Oro,  recuerda los episodios más tristes y gloriosos de su vida y comparte su opinión sobre la creciente afición futbolística nicaragüense.  
¿Cómo es que se da su llegada a la Selección Nacional de Futbol?
Antes de llegar a Nicaragua era el director de desarrollo técnico de la Federación Costarricense de Futbol. Estando allá hubo una reunión entre don Jacinto Reyes (entonces presidente de la Federación Nicaragüense de Futbol) y Eduardo Li, presidente de la federación tica, entonces don Jacinto le pidió colaboración y asesoría a don Eduardo y de allí salió mi nombre. Me hicieron la consulta y accedí.
¿Qué expectativas traía y qué pensaba del futbol nicaragüense?
Lo que yo pensaba era lo que hoy en día se está  dando: montarles todo un proceso de selecciones permanentes a nivel menor, lograr un protagonismo dentro de Concacaf y honestamente esa mejoría se ha dado muy rápido. Nicaragua ha logrado en dos años el desarrollo que ni la misma Selección de Costa Rica y otras selecciones han logrado tan rápido. Eso me da la esperanza que en dos años más Nicaragua esté entre las 10 mejores de Concacaf.
Usted se ha caracterizado por ser un técnico exigente y disciplinado. Ha expulsado de varios juegos a excelentes jugadores por llegar tarde a entrenar. ¿Está dispuesto a sacrificar resultados por enseñar lecciones?
Cuando tomo esas decisiones nunca pienso en los resultados. Estoy acostumbrado a trabajar en un ambiente profesional y no sé lo que pasa en los clubes nicaragüenses, pero en la Selección bajo mi mando se tiene que trabajar profesionalmente. 
A veces no se nos dan las condiciones pero no es algo que voy a usar para justificarme y no hacer mi trabajo, si voy hacer eso, mejor me voy para mi casa. Voy a trabajar siempre y serán los demás lo que se encarguen de criticar o ver esas deficiencias que hay.
Me gusta mucho que cada vez que llegan jugadores van a meterse a esa filosofía o concepto de trabajo. No voy a permitir nunca que jugadores que tienen dos años de estar conmigo quieran pasarme por encima cuando llegan nuevos a someterse a mi sistema. Al contrario, los viejos deben dar ejemplo. 
Ahora que menciona que aquí no hay tantas condiciones, ¿cómo fue su adaptación, le costó?
Una de las cosas que hice fue entender dónde estaba parado. Estaba trabajando en una federación que cuenta con un proyecto, con cinco canchas, un hotel, donde los jugadores tienen todas las condiciones, pero yo aquí tenía que darle vuelta a esa página y ser consciente que tenía que hacer que los jugadores creyeran de que la única manera de mejorar las condiciones es haciendo un buen trabajo.
Ese respeto y las mejorías se tienen que ganar en el campo. No me costó adaptarme porque a pesar de que he tenido en mi vida situaciones boyantes y muy buenas, yo vengo de esas condiciones, vengo desde abajo.  Mi propia niñez fue una lucha constante. 
¿Qué busca en un jugador?, ¿Qué características debe tener para que usted lo convoque?
Lo futbolístico no es lo primero, para mí estar por encima de los valores personales que tienen que cumplir. No vamos a llevar un jugador porque en el campo luce bien, sino porque va aportar otras cosas. Una Selección no solamente representa a nivel deportivo, sino que representa a la gente de un país. Busco un jugador con valores, lo futbolístico es un 25%. 
A raíz del desempeño de esta Selección la afición por el futbol en Nicaragua ha venido en crecimiento y eso en parte se debe a usted. ¿Cómo valora el panorama del futbol en el país desde el punto de vista social?
Eso se va ir dando. Habrá un repunte mayor porque no es solamente decir que voy apoyar a las Selección por gusto, sino que creo que el trabajo que hemos hecho los ha llevado a eso. Creemos que existe la capacidad de seguir mejorando. Nicaragua ha mejorado y el mundo lo reconoce. Tenemos muy poca cultura futbolística en Nicaragua, pero creo que si seguimos creciendo como Selección este Estadio (Nacional de Futbol), en un año se nos va quedar muy pequeño. Habría que hacerle unos cinco o diez mil espacios más.
¿Cuál ha sido su mejor y peor momento como entrenador? 
Foto: Henry Padilla / END- Foto: Henry Padilla / END -

Yo he sufrido mucho como técnico: estar en un primer lugar en Costa Rica con el Herediano durante tres meses y no recibir salario fue duro para mí. He pasado situaciones tan difíciles que me han ayudado a madurar y hacer un buen trabajo con disciplina. Mi mejor momento ha sido con Nicaragua porque el ser técnico de una Selección es lo mejor y a lo que todo técnico aspira.
Usted ha dicho que de pequeño fue vendedor ambulante para sobrevivir, pero a nivel personal, ¿qué episodios lo han marcado más?
En un determinado momento tuve que vender las joyas de mi esposa. Fue durísimo. Era director técnico de otro equipo y no me pagaban. Pero ella nunca me ha dejado aunque reconozco que no es tan fácil que una mujer se adapte a la vida de un técnico. Mi esposa tuvo que estar sola en la casa por meses cuando me fui a estudiar a Alemania, después estar sola en una casa cuando estoy fuera del país con un equipo. 
Esas situaciones que pasé de pequeño es lo que hoy en día me da la tranquilidad de saber que bajo esas condiciones se puede salir adelante. Siempre quise estudiar y tenía que vender cosas. A los 18 años para ir a la universidad tenía que caminar hasta tres horas porque no tenía dinero para el pasaje. Viajaba desde barrio Cuba (San José) hasta San Pedro de Montes de Oca y era un jugador del Saprissa.
En Alemania cuando no tenía qué comer tuve que trabajar en un asilo de ancianos por ocho horas al día para después ir a estudiar. Para mí estar en Nicaragua es estar en la gloria honestamente.
Usted, un tico, se ha ganado el respeto y la admiración de un país como Nicaragua que vive en constantes litigios con Costa Rica. ¿Qué piensa de la creencia que hay de que los nicas y los ticos no se llevan muy bien?
Aquí en Nicaragua en ningún momento he sentido xenofobia. No existe un tico que de alguna manera no tenga vínculo de cualquier tipo con un nica. En mi caso tengo sobrinos nicaragüenses. Mi hermana y mis dos hermanos están casados con nicas.
Mi pueblo Santa Rosa, en Guanacaste, donde nací, fue fundado por nicaragüenses.  Si yo comparo todo eso indica que la historia Nicaragua-Costa Rica es de contacto permanente, lógicamente como en las familias siempre hay roces. Hasta hace unos dos años mi apodo era “El Nica” porque era de Guanacaste que perteneció a Nicaragua y eso nunca me ofendió porque creo que acá hay gente valiosísima.
¿Si no hubiese sido entrenado a qué se habría dedicado?
Fui cantante por muchos años en el colegio, pero una vez jugando futbol me patearon en la garganta y se me hundió la manzana de Adán. Tuve problemas en mis cuerdas vocales y me cambió la voz. Si eso no hubiese pasado habría combinado la música con el futbol, si yo hasta componía música. Mis favoritas eran y siguen siendo las baladas. 
Usted ha dicho que su ciclo con la Selección concluirá en cuatro años, ¿qué pasará con Henry Duarte después?, ¿tiene planes?
Yo digo que me quedan cuatro años para dirigir como técnico, esa es la meta. No quiero estar muy mayor en un campo porque el jugador necesita alguien dinámico, metido y con ciertos años uno no está para eso. Me voy a retirar a proyectos personales como la ganadería, me encanta mucho dedicarle tiempo al ganado. A veces digo que mis vacas son más disciplinadas que mis jugadores.

Henry Duarte

Edad: 52 años
Dos hijas
Casado
Doctor en pedagogía deportiva con especialidad en futbol, por la Escuela Superior de Deportes de Alemania.
Un jugador favorito: Cristiano Ronaldo
Un entrenador: Pep Guardiola
Un estadio: El Bernabéu 
Un sueño sin cumplir: llegar a una Selección de altísimo nivel.
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