5/08/2017

Niños que practican yoga, niños más concentrados

En la gráfica, una de las clases en el instituto Alma Yoga.
Hace cuatro meses Ana Marcela Vélez  decidió integrar a su hijo Róger, de cinco años, a una clase de yoga para niños con el objetivo que experimentara este tipo de relajación.
La experiencia ha sido positiva, pues observa entusiasmo en Róger y, según cuenta,  ha mejorado su concentración a la hora de practicar los ejercicios de relajación. “Lo veo entusiasmado y eso me hace pensar que se siente cómodo, ya que no se pierde una clase. Además, entre los compañeros han formado un grupo donde hay compañerismo”, relata Vélez. 
Ampliar el universo de experiencias de Paula fue lo que impulsó a Diógenes Ruiz a inscribir a su hija en estas clases. “La dinámica de los ejercicios es interesante, pues involucran tanto la mente como el cuerpo, pero también aprenden porque les leen cuentos”, menciona Ruiz. 
Paula tiene 7 años y, al igual que Róger, asiste dos veces por semana al Instituto Alma Yoga, en Managua. “Las clases han sido buenas, pues además de ampliar su universo de experiencias, aprenden a socializar entre los niños”, añade Ruiz. 

Aprendizaje para toda la vida

Los expertos aseguran que el yoga anima a los menores a relajarse y divertirse mientras desarrollan fuerza, coordinación, flexibilidad, equilibrio, conciencia corporal, mejor atención y autoconfianza. 
Para el psicólogo Darrel Borges, cualquier actividad extracurricular es importante para los niños, pues descubren sus gustos e intereses. En el caso del yoga, opina que es una forma beneficiosa de aprendizaje “porque ayuda a relajarse y expresarse de manera beneficiosa, no dañina”. 
La mejor edad para que el niño se adentre en los ejercicios del yoga es a partir de los 4 años. A esa edad los pequeños ya saben perfectamente lo que se puede esperar y se quiere de ellos, y ya tienen la capacidad de realizar y controlar ciertos movimientos del cuerpo.

Dinámica

En Nicaragua son pocos los instructores certificados de yoga para niños. Marcela Morales es una de ella. Desde hace dos años trabaja con menores y explica que la metodología es totalmente diferente, ya que la herramienta son los cuentos didácticos. 
“En la clase el niño es parte del cuento. Por ejemplo, si el cuento indica que vamos al bosque  y nos encontramos con los árboles los niños deben realizar esa postura, así como pescados, conejos, entre otros. El niño no solo escucha la historia, sino que es parte de ella. Asimismo estos cuentos tienen un mensaje positivo”, señala Morales.  
Para Gema Benavidez, coordinadora general de Yoga Urbana Managua, a los niños es importante enseñarles a respirar porque así controlan sus emociones. “Un niño que está eufórico, enojado o emocionado también puede controlar sus sensaciones corporales y sentimientos”. 
Los niños por naturaleza son “yóguico” y es meditativo sin necesidad de maestra. “Los niños cuando van al kínder no entienden por qué su mamá se va y ellos no están capacitados en ese momento para entender, entonces todos estos tipos de prácticas de respiración y meditación les ayuda a incorporarse en este mundo  que es tan agresivo”, señala Benavidez, quien está en proceso de certificación. 
Tanto para el niño inquieto o activo como para el tímido o vergonzoso, el yoga ayuda a canalizar su energía y reafirmar su autoestima. Ayudará a los más activos a aprender a relajarse y concentrarse más, mientras que también fomentará que los niños más callados pierdan su miedo ante los demás y se abran al universo que les rodea.

¿Cómo se certifican los instructores? 

Hace algunos años los instructores de yoga solo podrían certificarse en el extranjero, pero ahora las opciones están en el país mediante cursos online. 
“En Nicaragua hay un par de opciones donde te podés certificar, igual en el resto de Centroamérica, te diré que son opciones costosas y por lo mismo tienen mucha mayor relevancia para un profesor que se certifica, porque además de que invierte dinero, tiempo, le pone todo su espíritu a la práctica”, dice Benavidez. 
Para lograr este aval la persona debió practicar yoga como interés personal, pero también realizar algunos estudios, pues se requiere de conocimientos físicos  y anatómicos para no lastimar a las personas.  “Ser maestro  de yoga es un estilo de vida, estás guiando a tus estudiantes, entonces para  ir a una escuela y certificarte inicialmente necesitás práctica y conocimientos sobre esta disciplina”, subraya la representante de Yoga Urbana, un grupo que ofrece clases gratuitas en la capital. 
Benavidez actualmente se está certificando en una escuela de Misuri que tiene sede en el país y se llama West East Yoga “y te certifican en hatha yoga. Hay varios tipos de certificación, hay cursos de 200 y  500 horas. Asimismo existen cursos intensivos que se hacen en la playa que pueden costar hasta 3,000 dólares, en dependencia de la escuela , el linaje de estudio y el tiempo invertido”, indica. 
El costo mínimo para lograr esta certificación es de 800 dólares, que es el de 200 horas, “y eso no quiere decir que estés preparado para dar una clase de yoga”, advierte. 
El caso de Marcela Morales es diferente. Ella se está certificando a través de un curso online  con una profesora de Inglaterra que promueve la yoga para niños y les brinda un curso didáctico. “Ella brinda el material teórico, práctico, sugerencias y retroalimentación, pues es una manera de estar evaluando y reflexionando sobre su proceso. Yo finalicé el curso para ser instructora de yoga para niños, pero eso va de la mano de cómo se maneja la clase, porque no es lo mismo trabajar con adultos que con niños”, finaliza. 

Una nueva iniciativa: Yoga Urbana Managua

Yoga Urbana Managua surgió hace tres años y brinda clases gratuitas en parques y lugares públicos de la ciudad. “Vamos donde la gente nos invita y si están interesados, estamos dando clases todos los miércoles, a las 4:30 p.m., en la UNAN-Managua. Somos un movimiento voluntario, pues el objetivo es promover esta práctica y que la gente realice algo nuevo”, explicó Gema Benavidez. Si querés informarte sobre las próximas clases, buscalos en su página de Facebook. 
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