5/18/2017

Poeta nicaragüense es reconocida con premio de poesía

Sentada en medio de un pequeño cuarto lleno de libros y fotografías familiares, la poeta Claribel Alegría, de 93 años, habla con voz pausada, pero firme. Cuando se le consulta acerca de que fue lo más complicado a lo largo de su trayectoria, eleva la voz más de lo normal y expresa: “Creían que las poetisas, como decían, eran unas ‘casquivanas’ y no las tomaban en cuenta y les hacían burla. Y fue difícil, fue muy difícil”.
Siete décadas después, con más de 20 libros de poesía y un buen repertorio de novelas publicadas, la poeta, quien nació en la ciudad de Estelí, fue la sexta mujer galardonada con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que conceden la española Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional. 
Alegría comenta que cuando llegó a Nicaragua en los años 80, ya tenía algunos lectores que seguían de cerca cada escrito de su puño y letra. Sin embargo, a principios de la década de los 40 en El Salvador, donde la poeta residió desde muy pequeña hasta los 18 años, “era mal visto ser una poeta”, expresa.  
El premio que le fue otorgado este miércoles refrenda el “itinerario de calidad” que ha recorrido a lo largo de estas décadas, y que ha sido reconocido con varios premios que siguen llegando en estos últimos años, ya que Alegría sigue en activo y publicando. 
Con su poesía además de luchar contra las dictaduras, las torturas y la injusticia, y a favor de una defensa radical de la libertad, Alegría ha querido también ser testigo de la construcción de la identidad de la mujer, explicaron miembros del jurado del premio. 

“Como una estrella”

Todavía asombrada, y un poco exaltada por el calor de una tarde en la capital, la poeta dice sentirse “como una estrella. Con muy buena suerte”. También menciona que aunque ahora tiene algunas complicaciones en su salud, quiere viajar a Madrid a finales del año para recibir el reconocimiento que le fue otorgado este miércoles.
En la primera persona en quien pensó cuando recibió la noticia fue en su marido difunto, comenta Alegría. “Él y yo éramos muy unidos, trabajamos juntos muchísimo. Y entonces yo dije: ‘Ay, como estaría de feliz él con este premio”.
Su obra más reciente, titulada “Amor sin fin” ya fue publicada en una editorial de Madrid, y saldrá a la venta en Nicaragua el próximo mes.  “La poesía es mi pasión, y es así como yo me comunico, tanto conmigo misma como con mis seres queridos”, afirma Alegría.

El reconocimiento

El premio, al que concurrieron 71 candidatos reconoce el conjunto de la obra de un autor vivo que, por su valor literario, constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España.
La escritora, con una trayectoria de siete décadas dedicadas a la poesía, puede ser considerada una “matriarca” de las letras hispanas, según destacó el presidente de Patrimonio Nacional, Alfredo Pérez de Armiñán.
El anterior galardonado, Antonio Colinas, señaló que con el premio concedido se reconoce “una poesía llena de vida” y recalcó que los poetas españoles aprenden siempre de los latinoamericanos y de su riqueza expresiva.
El galardón, considerado el Cervantes de la poesía, y dotado con 42,100 euros (46,336 dólares), además de una edición de un poemario antológico del galardonado, fue concedido por un jurado reunido ayer en el Palacio Real de Madrid.
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