7/03/2017

César Díaz, una pérdida inesperada

César Díaz brilló con la selección y Chinandega.
Forjador de un pasado reciente exitoso, dueño de un presente brillante y amo de un futuro que desde ya se daba por grandioso, César Díaz no tuvo tiempo para más. De pronto, el Jugador Más Valioso del último juego de Estrellas del Germán Pomares, se derrumbó en el escenario y la obra de su vida llegó al final, justo cuando nadie lo esperaba. La noticia se supo la mañana de ayer, causando un impacto mayúsculo no solo en Chinandega, su tierra, sino en todo el país, pues su figura ya había trascendido a nivel nacional. 
De las causas de su muerte no hay nada confirmado. Lo primero que se conoció fue que se había suicidado por la vía del ahorcamiento, causando todavía más incertidumbre. Sin embargo, colegas periodistas de Chinandega señalaron luego que el muchacho había muerto como consecuencia de un paro cardíaco. No hubo una declaración oficial. 
César apareció por primera vez en el beisbol nacional en la temporada del 2012, vistiendo el uniforme de su Chinandega natal. Desde entonces fue construyendo una historia destacada en la pelota casera, mostrándose imparable en su afán por forjar una carrera de números impresionantes, hasta que ayer, cuando se esperaba verlo liderando ofensiva y defensivamente a los Naranjeros en la doble jornada del Pomares, el destino, el único capaz de frenarlo, le puso fin a su llamativa trayectoria.

Números que impresionan 

En seis temporadas en los Campeonatos de Beisbol Superior Germán Pomares Ordóñez, en los que una vez fue refuerzo de Granada y en otra de los Indios del Bóer, César Díaz forjó un promedio de 306 puntos en 471 juegos y 1,584 turnos al bate. En total conectó 485 imparables, más de uno por juego, recibió 147 bases por bolas y se ponchó en 303 ocasiones. De sus cañonazos 99 fueron dobles, 23 triples y 32 jonrones. En seis temporadas anotó 268 carreras y remolcó 206. 
En la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional (LNBP), en la que debutó en la campaña 2012-2013, jugando de forma ininterrumpida hasta la última edición, bateó para un promedio de .258 en 111 desafíos y 225 visitas oficiales al cajón de bateo.  En resumen ligó 58 incogibles, de los cuales nueve fueron dobles, tres triples y tres cuadrangulares. Jugando las cinco temporadas con los Tigres de Chinandega, Díaz acumuló cuatro anotaciones y 25 remolques. Revisando estos números, no hay forma de discutir que el muchacho era un bateador de cuidado.

Tarde inolvidable

Quizás la actuación cumbre de César Díaz y la que hizo experimentara un salto enorme a la notoriedad fue aquella del 3 de julio del 2016, cuando conectó tres jonrones en tres turnos y remolcó seis carreras en el Juego de Estrellas del Germán Pomares. De aquel acontecimiento histórico escribí una nota que titulé “Díaz, de la banca a la gloria” y comencé así: “Cuando él entró al desafío todo el misterio había desaparecido, el marcador de 10-1 era contundente, pero él le dio otro giro a la historia, salió del anonimato y se convirtió en el protagonista de una tarde memorable. No daba señales de ser una seria amenaza, sin embargo, tras conectar tres cuadrangulares en tres turnos consecutivos, remolcando seis carreras, escribió su nombre en el libro de la historia del beisbol nacional como el primero en lograr tal hazaña”.
Entre sus grandes logros aparecen el campeonato de Liga Profesional conseguido con los Tigres de Chinandega en la campaña 2016-2017 y el título de la Serie Latinoamericana de Beisbol. Súmenle su fenomenal actuación con la selección de Nicaragua en el Mundial Sub-23, del que terminó como líder en empujadas con 17 y se situó entre los máximo jonroneros con tres.
No hay duda, la muerte de César Díaz deja a los Naranjeros de Chinandega sin su máximo referente, a los Tigres de Chinandega sin uno de sus jóvenes más atrevidos y a la Selección de Nicaragua sin uno de sus chavalos con grandes proyecciones de convertirse en figura estelar. De pronto, se perdió tanto de una forma inesperada.
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